Cristina Fernández de Kirchner entró a participar de las elecciones generales como Primera Dama y salió democráticamente electa como Presidenta de la Nación Argentina por el Partido Frente para la Victoria en las elecciones presidenciales de 2007 convirtiéndose, de esta manera, en la segunda mujer en acceder a ése alto cargo.
Nacida en La Plata (Provincia de Buenos Aires) el 19 de febrero de 1953, es una abogada, política argentina y senadora por la provincia de Buenos Aires. Es además primera dama, por ser su compañero y esposo, Néstor Kirchner, el actual Presidente de la Nación y el que le entregará los poderes constitucionales este 10 de Diciembre.
El 9 de Marzo de 1975 se casó con su amigo, compañero de estudios y camarada partidista Néstor Carlos Kirchner, trasladándose a la provincia de Santa Cruz, donde ambos se dedicaron a la actividad privada como abogados. La pareja tiene dos hijos: Máximo Kirchner y Florencia Kirchner.
Cristina Fernández se graduó de abogada en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional de La Plata en la década de 1970. Ahora, transcurrido el tiempo y una vida llena de lucha plagada de venturas y desventuras políticas, deberá asumir el cargo de Presidenta de los argentinos el 10 de diciembre de 2007.
En 1989 fue electa como legisladora provincial en la Cámara de Diputados de Santa Cruz y reelecta en 1993. En este cargo mantuvo un alto nivel de popularidad y consiguió masivo apoyo debido a su condición de mujer, situación un tanto difícil en un país demasiado conservador y aún receloso del recuerdo de Evita Perón.
En 1995 consigue dar el gran salto al Senado Nacional representando a Santa Cruz. En 1997 ingresa a la Cámara de Diputados y en 2001 es otra vez electa senadora, siempre por la misma provincia. Llama poderosamente la atención las repetidas reelecciones de Cristina Fernández de Kirchner. La explicación parece encontrarse en un excelente manejo político y una eficaz labor en beneficio de su pueblo.
Al asumir la presidencia su esposo Néstor el 25 de mayo de 2003 se convierte – además - en la primera dama de la nación, aspecto que le da una trascendencia especial a su participación política.
En las elecciones legislativas del 23 de octubre de 2005 fue elegida senadora, pero esta vez por la provincia de Buenos Aires, representando al Frente para la Victoria, una escisión del Partido Justicialista. Venció por una diferencia de 26 puntos porcentuales a Hilda González de Duhalde, esposa del ex presidente Eduardo Duhalde, un peso pesado de la política argentina.
Muy pronto muestra un perfil de activa defensora de los derechos humanos en su patria como en América Latina, aspecto que no hace otra cosa que catapultarla en la cresta de la ola de la popularidad, dado que en la Argentina están todavía frescas las secuelas de la gran represión militar de los años setentas y ochentas.
Pero ya el destino les tenía reservado un lugar de honor a los esposos Kirchner, en especial a Cristina, puesto que el 19 de julio de 2007 lanzó oficialmente su candidatura presidencial para las elecciones previstas para octubre. El acto de masas se realizó en el Teatro Argentino de la ciudad de La Plata, donde obtuvo comentarios muy favorables a sus aspiraciones. Los futuros contendientes empezaron a tomar en serio a la primera dama candidata.
Ya había sido mencionada repetidas veces como “ presidenciable” [] por varios miembros del partido justicialista y del gabinete del actual gobierno. Es entonces que el 28 de octubre pasado se consagra ganadora en primera vuelta y por un amplio margen de votos, y pasará a suceder el 10 de diciembre a su esposo y actual Presidente Néstor Kirchner.
En recuadro.
Cristina Kirchner: ni Evita Perón ni Hillary Clinton
Con casi 20 años de duro trabajo en la política, la esposa del actual mandatario de Argentina ha sido senadora, primera dama y ahora presidenta. La llegada a la presidencia de Argentina constituye para Cristina Fernández el cénit de su carrera política, una trayectoria de dos décadas que supo construir a fuerza de una destacada labor legislativa y una fuerte vocación de poder.
La actual primera dama argentina ganó las elecciones presidenciales con más del 42 por ciento de los votos. Hija de un matrimonio de clase media de La Plata, Fernández conoció a su esposo, el presidente Néstor Kirchner, en 1974, cuando ambos estudiaban Derecho en la universidad pública de esa ciudad.
Militantes del Partido Justicialista (PJ, peronista) desde la juventud, Néstor y Cristina se casaron en mayo de 1975 tras un noviazgo de apenas seis meses y un año después, para escapar de la represión desatada por la dictadura militar (1976-1983), se trasladaron a Río Gallegos, la capital de la provincia de Santa Cruz.
En esta ciudad a 2 mil 500 kilómetros al sur de Buenos Aires donde nació Kirchner, ambos fundaron un estudio jurídico e iniciaron un próspero negocio inmobiliario. Allí Cristina desarrolló su carrera política a la par de su esposo, electo en 1987 alcalde de Río Gallegos y en 1995 gobernador de la provincia de Santa Cruz.
"Hicimos todo juntos y pasamos cosas terribles y maravillosas. Néstor es diferente a mí, siempre va hacia adelante, tiene otra manera de entender la vida y su devenir. Nos peleamos cuando no estamos de acuerdo en algo, como cualquier pareja. Pero después nos reconciliamos y no pasó nada. Y así seguiremos siempre", aseguró.
"No soy tan terrible como parezco. Soy buena mina (mujer) y tengo muy buen humor. Enérgica y obsesiva, sí. Exijo mucho de los demás, lo mismo que me exigen a mí", dijo de sí misma la presidenta electa en su biografía, Reina Cristina.
La autora de ese libro, la periodista Olga Wornat, ha descrito a la primera dama como "una fémina indomable, inteligente, polémica, transgresora y ambiciosa como ninguna otra después de Eva Perón".
La alusión a la segunda esposa del tres veces presidente argentino Juan Domingo Perón no es ociosa: Fernández no sólo ha heredado de la "abanderada de los humildes" su liderazgo político y sus dotes como oradora, sino también la coquetería y la afición a la moda.
Fernández, de 54 años, también ha sido identificada con Hillary Clinton, esposa del ex presidente estadounidense Bill Clinton, pero a la argentina no le gustan las comparaciones.
"Con Hillary tenemos algunas coincidencias, ambas hemos sido senadoras, abogadas y esposas de presidentes, pero no mucho más. No quiero que me identifiquen ni con Hillary, ni con Evita, ni con nadie. No hay mejor cosa que ser parecido a uno mismo", afirma.
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